La hamaca no solo es un mueble móvil, sino también un mueble de fácil mantenimiento. Pero hay algunas reglas básicas a tener en cuenta: No todas las hamacas son resistentes a la intemperie. No es aconsejable dejar una hamaca de algodón afuera cuando llueve. Y no la doble cuando esté húmeda. En el caso de que su hamaca se moje, tiéndala para que se seque.
En el montaje y desmontaje o en el transporte debe tener en cuenta que las terminales de la hamaca no se enreden.
Esto es especialmente importante en las hamacas mexicanas cuyas terminales se componen de 100-200 finos cordeles.
Normalmente una hamaca de algodón se puede lavar sin problemas a una temperatura de 30°. Siga las instrucciones que le adjuntamos junto con la hamaca.
En el caso de que su hamaca se moje por la lluvia o por el lavado, debe cuanto antes colgarla para que se seque.